Paseando por la zona


  1. -Este finde estuvimos en Cerralbo. Nos acordamos de que están haciendo catas en el castillo y nos acercamos a curiosear un poco. Hacía un frío que pelaba, y más allí arriba, en el punto más alto del pueblo, pero mereció la pena. Lo que queda de esta fortaleza del marqués de Cerralbo es muy poco, apenas unos metros de muralla y lo que se supone que fueron los torreones que flanqueaban sus esquinas. El tiempo ha ido cubriendo todo con multitud de capas de historia anónima y anodina, un rastro de toneladas de piedra y tierra que ahora el Ayuntamiento pretende limpiar. Ojalá que lo consiga.

  2. -La Diputación ha realizado varias catas en el interior de estas derruidas murallas, de estas mutiladas murallas cuyas piedras sirvieron para levantar la iglesia parroquial del pueblo, que se divisa perfectamente, a muy pocos metros, desde las históricas ruinas. En algunas de estas catas pueden apreciarse perfectamente parte de otros muros, de otras paredes y edificaciones donde se albergarían las distintas dependencias de la fortaleza.

  3. -Produce una sensación agridulce toparse con estos vestigios de un pasado que hoy nos parece mucho más vivo, real e interesante que nuestro futuro.









Enviar correo

Página realizada por INFOTUR