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INFORMÁTICA Y FOTOGRAFÍA
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  HISTORIA
   Los alrededores de Lumbrales poseen una gran riqueza arqueológica; multitud de yacimientos están diseminados por sus campos como mudos testigos de su prehistoria.
   Situado entre los ríos Yeltes, Agueda y Duero, bañado en sus cercanías por el Camaces, Lumbrales presentó unas condiciones óptimas para ser habitado por los pueblos de la antigüedad. Tiene pastos excelentes, buenas aguas y abundante caza que favorecieron el establecimiento de los pueblos que huían de las llanuras resecas del resto de la provincia y de los arribes cercanos.
   Zona poco estudiada arqueológicamente, sólo Gómez Moreno, a principios de siglo, el Padre César Morán, por los años 30 y el Sr. Maluquer de Montes, en la década de los 50, se han preocupado de hacer inventario y estudio de los yacimientos arqueológicos. En la actualidad el profesor Martín Valls ha tomado el relevo en el estudio y prospección de nuevos lugares, siendo también muy destacable la labor de Don Eduardo Martín, profesor jubilado de Enseñanza Primaria, a quien la Junta de Castilla y León ha catalogado 1970 piezas procedentes de yacimientos de la zona y cuya antigüedad abarca desde el Achelense hasta la época visigótica.
   Las primeras civilizaciones de las que se tiene alguna referencia pertenecen al segundo milenio antes de Cristo, época en la que se desarrolla la cultura megalítica occidental, no encontrándose nada que haga suponer la presencia anterior de hombres del Paleolítico. Los megalíticos eran hombres agricultores, pastores, prospectores metalúrgicos y, sobre todo, portadores de un rito funerario en sepulcros formados por grandes piedras -dólmenes- que podemos ver en la villa de Lumbrales.
   De la época prerromana quedan restos de uno de los castros más importantes de la provincia, el "Castro de las Merchanas".
   En el solar del pueblo actual se han hallado algunos elementos romanos (rueda de molino, pesas de telar, hachas pulimentadas, monedas, ladrillos) y en los alrededores hay restos de Villas romanas del Bajo Imperio (El Madroñal, La Fuente Blanca), pero no hay testimonios de habitabilidad durante la época visigoda y aún durante la Alta Edad Media.
   A partir de este momento hay una laguna en la historia de Lumbrales que lleva hasta el siglo XII, en el que Fernando II de León nombra, en el documento de restauración de la diócesis de Ciudad Rodrigo en 1175, junto a otros dos pueblos, a "Sancta Maria de Liminares", de donde etimológicamente derivaría Lumbrales, villa que ostenta el título de "Villa de horca y cuchillo" por privilegio concedido por los reyes debido a su antigua importancia. Se supone que estas tierras estuvieron casi despobladas durante varios siglos y hasta este siglo XII en que se tiene constancia de la repoblación de Ciudad Rodrigo, San Felices, Yecla de Yeltes y, posiblemente, de otros pueblos de la zona.
   Un nuevo apagón histórico sume en la más absoluta obscuridad a nuestra particular historia hasta que en 1581, según consta en el Catálogo Monumental de España, se dice la primera misa en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, obra del arquitecto Rodrigo de la Gándara.
   En 1647 otro Rodrigo, Rodrigo de Castro, gobernador de Beira, junto a Sancho Manuel, después de sitiar Gallegos de Argañán y San Felices sin demasiado éxito desahoga su cólera contra Lumbrales, incendiando parte de la villa.
   De principios de este siglo XVII se supone la torre del reloj, el edificio civil más importante del municipio. De 1757 es la Ermita del Humilladero.
   Ya en el siglo XIX, en plena invasión Napoleónica, Lumbrales será durante un tiempo capital de la provincia de Salamanca, dominada en su mayor parte por los franceses. Desde aquí, bajo el mando del general Castaños, Don Carlos, Conde de España y gobernador a la sazón de la parte de la provincia de Salamanca no dominada por los franceses, planea y ordena a Julián sánchez "el Charro" la reducción de las tropas francesas en Ciudad Rodrigo,.logrando la victoria.
   En 1880 doña isabel de Borbón, hija de la reina Isabel II, estuvo en Lumbrales en representación de su hermano Alfonso XII con motivo de la inauguración del ferrocarril Fuente de San Esteban-Barca d´Alba. Dicha inauguración fue posible gracias a los desvelos del que sería distinguido por este motivo con el título de Conde de Lumbrales, concedido por la reina Mª Cristina en 1888 (este servicio ferroviario se suprimió el primero de Enero de 1985). El origen y nacionalidad de los condes de Lumbrales es portugués, si bien está vinculado a España por el matrimonio de este primer conde con una mujer de la villa .
   Lumbrales depende judicialmente de la Audiencia Territorial de Valladolid, en el campo militar, de la Capitanía General de dicha ciudad y en lo eclesiástico de la diócesis de Ciudad Rodrigo.
   En la historia eclesiástica cabe destacar, según se ha podido comprobar por manuscritos encontrados en el archivo del obispo de ciudad Rodrigo, que la Iglesia tenía posesiones de tierras en el pueblo que arrendaba a sus vecinos. También existen otros documentos que manifiestan las reyertas existentes entre los representantes eclesiásticos y los feligreses por falta de pago de los diezmos.

   ECONOMIA E INDUSTRIA
   En esta época existen más de 100 telares en Lumbrales, un importante desarrollo industrial que contrasta tristemente con el devastador proceso migratorio de los últimos años.
   En el campo industrial, si exceptuamos una fábrica de quesos y otra de embutidos que cuentan con algunos obreros, el resto de la actividad es de carácter familiar: carpinterías metálicas, talleres mecánicos, ebanisterías, géneros de punto, imprenta, panaderías... En este sector tal vez lo más destacado sea la construcción, con un 15 % de la población activa ocupada.
   En cuanto a servicios, Lumbrales, como cabecera de Comarca, ofrece Servicio de Extensión Agraria, Unidades de Veterinarios de Ganadería y de Salud Pública, Un Centro de Salud con Servicio de Urgencias Médicas y de Analítica (con 12 facultativos y 4 ATS), dos farmacias, gasolinera, varios Bancos, Oficina del Consumidor, CEAS con Asistente Social y una Monitora Sociocomunitaria, Dentistas, Notaría, Asesorías Fiscales, Hotel, Cafeterías, Restaurantes, Pub... Transportes, Aridos... También una Residencia de Tercera Edad que, además de ofrecer un lugar de asilo a ancianos, da trabajo temporal a jóvenes (sobre todo mujeres, que tienen en este centro una de las pocas posibilidades de trabajo, una vez cerrada, hace casi dos años, la Cooperativa de Confección Industrial Obrera de Lumbrales). El desempleo es muy alto, sobre todo en el sector femenino; en la Oficina del INEm de Vitigudino hay registrados 164 parados, lo que supone un 26 % de la población activa.

   C. Nivel Socio-Cultural
   La influencia que este pueblo tiene sobre los de su comarca en el campo de servicios, industria y comercio se completa con el ofrecido a nivel cultural. En Lumbrales hay un Colegio Público Comarcal de Enseñanza Primaria y un Instituto de Enseñanza Secundaria. Además cuenta con un Museo Arqueológico, una Biblioteca Municipal y el Centro Cultural de la Villa, donde se desarrollan la mayoría de las actividades culturales programadas. El Ayuntamiento programa o participa cediendo locales o recursos en distintas actividades culturales, especialmente con motivo de las fiestas locales, en Navidad o en otraos momentos puntuales como la Feria de Mayo.
   Además de estas Instituciones, existen otras organizaciones surgidas por iniciativa particular o de colectivos como el de la tercera Edad, las Asociaciones de APAS de los Centros Educativos, la Asociación Amigos de Lumbrales o la Asociación de Mujeres Villa de Lumbrales que ocasionalmente programan o colaboran en actos de carácter cultural. No existen, sin embargo, asociaciones juveniles (salvo Interpeñas, con una actividad casi limitada a las fiestas de agosto) que defiendan o impulsen los intereses específicos de ese colectivo.

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navalitoDÓLMEN DE LA NAVALITO
El "Dólmen de la Navalito fue el primero conocido de la provincia. Cuando lo visitó Gómez Moreno, a principios del siglo XX, aún conservaba siete piedras. Hoy sólo se conservan tres piedras de la cámara. El Padre Morán lo excavó, proporcionando un ajuar de 49 cuentas de collar. En prospecciones recientes superficiales realizadas han aparecido una punta de flecha de silex, con retoque invasor, y una chapita de bronce. Algunas noticias señalan el hallazgo de diversas hachas pulimentadas.) o de los que nos queda sólo el recuerdo ("Dólmen del Prado Polo", al sur de Lumbrales, en el prado del mismo nombre. Proporcionó cuatro puntas de flechas y dos cuchillos de silex en las excavaciones del Padre Morán. "Dólmenes del Prado de los Hitos": Parece ser que se trataba de una necrópolis megalítica, pues eran varios los sepulcros que existían. Y "Dólmen del Lumbo de Valdesancho", que estaba situado en un altozano existente entre los kilómetros 3 y 4 de la carretera de Lumbrales a Bermellar, a unos 800 metros hacia la derecha. Conservaba la cámara y parte del corredor con una piedra transversal. La excavación del Padre Morán proporcionó unas preciosas puntas de silex. Fue destruído en los ochenta para aprovechar las piedras en la construcción de una cerca moderna.

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CASTRO DE LAS MERCHANAS
Está situado en la margen derecha del río Camaces, a distancia aproximada de un kilómetro aguas abajo del puente de la carretera de Salamanca.
El Castro está rodeado, en su mayor parte, de una gruesa muralla construída de piedras sin argamasa, pero perfectamente encajadas entre sí. La técnica constructiva es la de dos paramentos, el externo en talu de 15-20º y el espacio interior relleno de piedras menudas. Carece de cimientos y va adaptándose a la configuración del terreno. Donde las necesidades defensivas lo requieren se ensancha hasta los seis metros de grosor. Donde la topografía del terreno lo hace innecesario, no se construye, como ocurre en el cerro del oeste, que se despeña sobre el Camaces. Dentro de la ciudad hay un manantial muy pobre, una mina subterránea, una pared hecha con cantos menudos de 5 metros de altura, llamada "la Iglesia" y un gran sillar de granito. Para impedir el acercamiento a los hombres de a caballo, delante de la entrada principal posee una zona de piedras hincadas, característica fundamental de otros castros de la zona. La superficie que se encierra en la muralla debe ser de 8 a 10 hectáreas. Su origen es claramente prerromano y pervive hasta el siglo V después de Cristo, en que se ha destruído durante las invasiones germánicas. Parece ser que dentro del castro se han encontrado monedas de oro así como restos de vasijas de barro negro, de color rojizo, y de barnizadas aretinas. El hallazgo más importante de este Castro ha sido una tesera de bronce que ofrece sus caracteres hechos a puntos y en el que se lee: Tissura-Gauriens-Magistratu-Turi, haciendo referencia posiblemente a dos ciudades, Coria y Turium. Hoy día se desconoce su paradero.
Aunque no se sabe nada cierto, debieron existir otras dos necrópolis correspondientes a los primeros siglos antes de Cristo una, y la otra a los siglos I, II, III de nuestra era.
Fuera del recinto se ha encontrado un verraco de granito similar al encontrado en la villa de Lumbrales aunque sin patas ni peana. El verraco de Lumbrales, conocido como "Burro de la Barrera", está en actitud de acometer; en la cabeza se acusan el hocico, los ojos y las orejas; el resto tiene un modelado bastante sobrio sin más accidentes que las pezuñas, órganos genitales y una hilera de hoyos a lo largo del espinazo. Aunque no se conoce a ciencia cierta su lugar de aparición, se sospecha que apareciera en el lugar del pueblo actual, ya que por otros restos (fusaloyas, piedras circulares de molino) se cree que éste fuera habitado en la segunda Edad de Hierro y época Romana.
Estos verracos son representaciones zoomórficas realizadas en granito cuya misión era, al parecer, proteger al ganado y a los campos. Además de los ya mencionados, verraco de las Merchanas y de la Barrera, existe un tercer verraco conocido como "Cebón de Fuenlabrada"; no tiene cabeza ni peana, sus patas están rotas y tiene hoyos en el espinazo.

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TÉSSERA DE LAS MERCHANAS
                                 Adela Ortiz
Hace algún tiempo me enteré, o recordé, que existía una téssera de las Merchanas. Que estaba en el museo Arqueológico de Valladolid. Siempre he deseado conocerla, y tenerla aquí en Lumbrales como lo desearéis todos, por eso hablo hoy de esto. Quizá os preguntaréis qué es una téssera en latín, téssares en griego. Pienso que el más genuino e interesante conocimiento de algo deriva de su primer étimo o raíz lingüística que le proporcionó esa denominación y no otra.
En este caso tenemos "téssares" o "tettares", que es lo mismo en griego según se trate del ático o dialectos, y que es el numero 4. Así tetr-edro,-logía,-arquía. En principo designaba la palabra téttares una pieza cuadrada (algunas fichas eran de cuatro lados de metal o de marfil),o rectangular cuyo campo se fue semánticamante extendiendo desde la pieza que se lanza en juegos de azar como el dado en la actualidad. Aunque en Roma era "tali"como se designaban en tales juegos llamados "aiea"; que no eran los dados, sino el hecho de arrojarlos (kuboi en griego, cubilete de cub- tirarse, acostarse, concubina, cubil) Al menos mantenia cuatro caras como las tabas)que ya se usaban entre los romanos. Desde aquí hasta designar la tablilla de bonos,del bono del pan, la de entrada a espectáculos, la del documento credencial del soldado que transmitía órdenes militares, "el santo y seña".los jueces la usaban para votar. Los primeros cristianos las usaban como señal de su pertenencia a una comunidad cristiana. Las ~Trumentariasb llevaban la indicación del lugar del lugar donde se hacía la distribución de trigo,y daban derecho a una ración. Las tésseras "convivales " eran invitaciones para banquetes oficiales. Las teatrales indicaba el nombre de la obra, el día, el asiento del portador1 como hoy. Y en diminutivo, tessela, la picecilla de cerámica de los mosaicos famosos. Así se llamaban: de teatro, de bono de pan, palabra de orden militar, de juego, de cubo de mosaico. Contraseña en los cuentos es ahora la pata blaca de la mamá cabra, o el sésamo, ábrete de Alí Babá
Finalmente, la tessera hospitalitatis, tésera de hospitalidad, signo de reconocimiento entre huéspedes, de soporte de un acto contractual civil con valor muy peculiar en todo respecto a nuestros documentos afines en la actualidad. Digo esto porque la ley romana era laxa a este respecto: No sólo el acreedor no tema derecho de acción contra el deudor como sucede hoy, sino que se reconocía el derecho a reclamar algo de lo pagado por reclamación anterior.
El soporte era un objeto partido en dos mitades( podía ser una cabeza de animal de la que he añadido muestra) cada una de las cuales guardaban los interesados. Las tésera iban marcadas con la efigie del emperador o el nombre de los cónsules, o adornados con una máscara. Existe el cliché ligüístico "tesseram conftingere", violar el contrato, los derechos pactados (como ahora Bush con lo del Tribunal Internacional). Hablemos de este último valor que es el de la téssera de Las Merchanas. Recordemos que no existía el papel, que se había pasado de las tablillas de barro cocido o sin cocer babilónicas o cretenses a los papyros enrollados de médula amasada de plantas del Nilo en Egipto; y finalmente a la piel de cordero no nato, a los pergaminos en Pérgamo que significó gran competencia y alternativa. Pues bien, estos documentos como tarjetas de visitas están en bronce, por eso podemos disfrutar de ellos, de su forma fisica ,de su tacto, de su contenido, de su epigrafia, de su lengua.
Esta acepción, de la que acabo de hablar, de la palabra téssera recoge el término griego "símbolo", literalmente "lanzarse a la unión". Unión. Si el significado de una palabra me cautiva, es éste. El símbolo une en un mismo quehacer a los que firmaron un contrato mediante él, rompiendo en dos partes la pieza de modo que sea seña del cumplimiento cuando se quiera reclamar haciendo coincidir ambas partes en una unión, mejor dicho, re-unión. Y siendo símbolo de unión se toma como signo figurativo de otra cosa por razón de analogia que se percibe con el entendimiento. O simplemente por convención. O porque puede evocar algo distinto de ella misma, por asociación de ideas. Y a veces regresa a su carácter primitivo religioso y mágico. Propio del pasado, en el presente a veces es sólo tema decorativo como puede ser la esvástica, esquema de los rayos del Sol en signos micénicos, en estelas celtas, incorporado luego por el nazismo sin conciencia profunda y concreta de su original uso.En Egipto Y Mesopotamia están los grandes grupos de símbolos, como está todo,porque empieza allí la historia por lo que hasta hora sabemos. El mundo grecorromano los utilizaba. La simbología romana tiene distinta versión de oratoria de símbolos anteriores,por ejemplo, la serpiente. Los símbolos más clásicos y persistentes son los que derivan del circulo, disco estrella universo.

De ahí, la acepción de símbolo abarcó más espacio tal como lo conocemos ahora, bandera, insignia., lema, ideal, etcétera.
Yo espero la mitad del símbolo que tiene una amiga querida, ya partido, como señal de amistad. No lo he visto aún. No sé si la forma será de téssela, o de símbolo. Pienso que será de forma libre, no sometida a la simetría porque nuestra amistad viene del griego.
Tesera/ cauriensis / magistratui / tun
Es el texto epigráfico de la tesera de Las Merchanas. Y registra un hospitium entre Coria y un magistrado indígena de nombre Turos que debía actuar en representación de la comunidad que vivía en el centro de Las Merchanas. Así lo constata la Historia de Salamanca. Tomo 1. M. Salinas como coordinador,pg. 294. Apartado:Salamanca Romana. Sigue los trabajos del P. Morán, de García Bellido, de mi maestro D. Antonio Tovar.

Algún día hablaremos más, si hay ocasión,que esto es ya un "rollo". Lo que importa es que conozcamos esa téssera, y que vuelva a Lumbrales.


IGLESIA PARROQUIAL
Situada sobre un antiguo castro de los wetones semejante a las Merchanas. Más tarde se edificó un castillo, por lo que tiene advocación a Santa María del Castillo. Desde hace 400 años está bajo el patronato de Nuestra Señora de la Asunción.
En esta época (1581) estaba terminada la parte del altar mayor y crucero antiguo, todo de cantería labrada, de estilo herreriano. El arquitecto fue Rodrigo de la Gándara, Maestro de cantería, geometría y arquitectura, vecino de Lumbrales. Es de generosas proporciones: 50 metros de largo por 25 de ancho y 20 de altura en la bóveda central. Es de planta de salón con ábside rectangular aunque interiormente simula tres naves con un crucero, separadas por pilastras cruciformes y columnas adosadas. La cubierta es de falsa cúpula en el crucero, y de bóvedas de aristas con lunetos en el resto. La torre es cuadrada de sillería. A principios del siglo XIX se completó la torre y se hizo el pórtico de sillería.
La última obra se realizó al cumplirse el 4º centenario en el año 1981, cuando se cambió la cubierta, se restauró la torre, se arregló el órgano y se cambiaron ventanales y puertas.
El retablo mayor parece una imitación humilde del de El Escorial. Es de madera tallada y dorada. El primer cuerpo horizontal se apoya en seis columnas dóricas, el segundo en otras seis de orden jónico y el tercero en cuatro corintias. En el último cuerpo, el ático, hay un Calvario limitado por dos columnas con capitel compuesto. Las columnas delimitan espacios donde se situan tallas de madera. En origen pudieron existir tablas pintadas, al estilo de otros retablos, pues las peanas donde descansan las imágenes no pertenecen al retablo. Las figuras que aparecen son las siguientes: en el primer cuerpo, de derecha a izquierda: San Sebastián, Santiago Apóstol, San Pedro y San Isidro Labrador.
En el segundo: Santa Inés, Santa Cecilia, San Judas y Santa María Magdalena. En el tercero Santa María de Cortona y San Benito.
En el ático: la escena del Calvario, con Cristo crucificado, la Virgen y San Juan.
En la parte inferior del retablo se encuentran imágenes de los Evangelistas, cada uno con su símbolo, en pequeño tamaño de madera policromada, muy deterioradas.
En el centro del retablo aparece la figura de la Patrona, Nuestra Señora de la Asunción, y por encima una escena de la Coronación de la Virgen.
Hay en la Iglesia otros retablos, dos neoclásicos y otros dos barrocos dorados.

El órgano parroquial, situado en el fondo de la nave principal de la iglesia, al lado del Evangelio, fue construido en 1804 "con una técnica y una línea estética propia de los mejores momentos de la organería española del siglo XVIII", según afirmó en su día Miguel Ángel Avendaño Ruiz, quien se encargó de su restauración en 1987. En su interior se puede leer la siguiente inscripción: "En Madrid, por D. Tomás Risueño, Organero de las cuatro órdenes militares, siendo Beneficiado Rector de la Santa Iglesia D. Francisco Piñeiro de Lara, año de 1804". Consta de un teclado manual de 45 notas de octava corta, con registros partidos desde el DO sostenido central y tiene 619 tubos. Es uno de los pocos órganos que se conservan en las Diócesis de Ciudad Rodrigo y Salamanca.

ERMITA DEL HUMILLADERO
Su estructura es de mampostería, con planta de salón cubierta con entramada de madera sobre arcos de medio punto. En el presbiterio hay un bello artesonado mudéjar sobre pilastras cuadradas. El retablo es neoclásico. Fue restaurada en el año 1987. Destaca la imagen del Manso Cordero, obra de don Alfonso Albarán Macho de Salamanca. Sobre la imagen se levanta un cuadro relieve. Dentro de las hornacinas de los muros laterales están colocados los pasos de Semana Santa. En el ala derecha del altar están el de los olivos y el de la Piedad. En el ala izquierda, el de los azotes y el del Calvario. Todos ellos están muy bien trazados y son de madera policromada.

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TELAR
Lumbrales llegó a tener más de cien telares

Hace apenas medio siglo aún se conservaban en Lumbrales unos métodos de fabricación de telas y una maquinaria centenaria que hoy sólo puede verse representada en el viejo telar donado por Juan Cambón al Ayuntamiento y expuesto en el Hogar del Jubilado de Lumbrales. Julián Sánchez, el último tejedor de la villa ya jubilado, también guarda en su casa unas maquetas, realizadas por el mismo a partir de los recuerdos de toda una vida dedicada a esa industria. En los últimos años Julián ya sólo fabricaba, con un telar mecánico, mantas de trapos, las que habitualmente se utilizan para proteger el colchón, para cubrir los asientos del coche o como alfombrilla de cocina. "Y muy poquitas, porque no resultaban rentables. Eran prendas de una calidad única, "para toda la vida, incluso para heredarlas", aseguraba Julián. Quizás por eso se vendían tan pocas.

FABRICA DE LUMBRALES
Julián Sánchez es, muy probablemente, el último eslabón de una cadena que, en 1777, contaba con 106 telares en Lumbrales y estaba considerada como una de las mayores fábricas de la provincia. Había 77 fabricantes, "que ocupan quatrocientos oficiales, sin inclusión de las mugeres que hilan el estambre á mano", según se recoge en las Memorias Políticas y económicas sobre los frutos, comercio, fábricas y minas de España, de D. Eugenio Larruga. Los telares de Lumbrales consumían más de 15000 arrobas de lana en sucio, fabricándose en ellos, entre otras cosas, más de 2900 mantas.
"Tiene la fábrica para seguridad de sus progresos la pronta venta á dinero en mano de todos sus géneros en el Reyno de Portugal", describe Larruga, "y las manufacturas y frutos nuestros que se extraen á dominios extrangeros, merecen la preferencia y proteccion del Soberano".

CARLOS III
La industria estuvo protegida efectivamente por real ordenanza de Carlos III. El documento existe y se encuentra inventariado en el Ayuntamiento de Lumbrales, si bien no hemos podido tener acceso a él por encontrarse en paradero desconocido.
El monopolio provocado por ciertos señores de Ledesma, que acaparaban toda la lana de la zona a bajo precio antes del esquilero y revendían a cantidades exorbitantes después, o la diversidad de peso en las mantas de los distintos frabricantes y la mezcla de lanas inferiores de buey y cabra provocaron cierto decaimiento que, "segun dictamen de personas instruidas, convendría para restablecimiento de esta fábrica", que el Rey "mandase la observancia" de ciertas disposiciones, como la de que los vecinos de Ledesma y otros pueblos en que no haya fábrica, no puedan comprar lana al contorno de diez leguas de Lumbrales; que se prohiba y castigue con rigor el abuso de los tintes, que toda la manta en general pese quatro libras y se puedan hacer mantas de mas peso, pero no de menos, o que, finalmente, "el fabricante mas sobresaliente pase a Pálencia á perfeccionarse en su oficio á costa de los propios de la villa, y que despues se restituya en calidad de maestro, y veedor perpetuo con cien ducados de sueldo anual, y obligacion de tener escuela pública del arte".

CORTÉS
En un interesante y curioso libro de Luis Cortés, publicado en 1957, queda constancia de una actividad industrial artesana, que hoy, apenas 35 años después y tras varios siglos de andadura, ya ha quedado borrada por completo. Lumbrales en aquella época ofrecía un muestrario completo de todas las etapas de transformación de la lana en paños y tejidos. Los tornos, ruecas, telares y batanes que en 1950 estaban en plena actividad, con procedimientos seculares, quedaron ya definitivamente arrinconados, casi tanto como la "moderna" industria que intentó suplantarlos... Hace apenas cincenta años aún se conservaban en Lumbrales unos métodos de fabricación de telas y una maquinaria centenaria que hoy sólo está vagamente representada en la persona de Julián Sánchez.

^ La Casa de los Condes
También se denominó en su día "Casa de los Abuelos", que fueron Juan Antonio Bartol y Caetana Pérez, primeros propietarios, padres de Francisca, que se casó con Ricardo Pinto da Costa, Cónsul de Portugal en La Fregeneda e impulsor del ferrocarril La fuente de San Esteban a Barca d'Alva, que se cerró al tráfico en 1985. Al ser adquirida por el Ayuntamiento, a finales de los años 60, se le empezó a llamar Palacio de los Condes.
Su construcción se inició en 1875 y terminó en 1887.
La casa constaba de un edificio situado en la calle que hoy lleva el nombre del Conde, Don Ricardo Pinto da Costa, colindante con el Ayuntamiento, con jardín y un huerto que llegaba hasta la iglesia. Parece ser que su transformación en palacio se debió al ya mencionado Cónsul de Portugal, Don Ricardo Pinto. Tenía unos artesanales techos de escayola, realizados por trabajadores portugueses, que fueron destruidos en la primera reforma de la Casa.
Al inaugurarse el ferrocarril fue invitada su Majetad la Reina María Cristina, quien delegó en su Alteza Real la Infanta Isabel. Para recibir a tan augusta señora, así como a su séquito y autoridades provinciales, don Ricardo Pinto hizo construir un Pabellón para ofrecer un banquete, dando lugar a un gran comedor.
Su Alteza Real, en su viaje de Salamanca a Lumbrales, almorzó en la casa de los Condes a los que su Majestad había otorgado el título, siguiendo viaje a Barca d'Alva, donde fue saludada por las autoridades portuguesas.
Fue habitado, en principio, por la familia de Juan Antonio Bartol, pasando a don Francisco Pinto da Costa y Dª Francisca Bartol Pérez, y a su muerte a don Juan Víctor Pinto da Costa Bartol y Dª Judit Martins. Dª María Francisca Pinto da Costa, madre del distinguido político portugués Sa Carneiro, fallecido en accidente de aviación, lo vendió al Ayuntamiento.

El edificio consta de dos plantas. En la planta baja había un salón y una amplica cocina con chimenea hogar. En la alta cuatro salones de varios tamaños unidos entre sí por amplios huecos de paso centrados en los tabiques de separación. La subida a esta planta se hace por una escalera exterior de hierro fundido que va desde el jardín hasta una galería o balcón abierto, también exterior, desde la que se accede al interior por cualquiera de las cinco ventanas balcones que dan a este lado.

Por una puertecilla, situada en el local último, se llega mediante una empinada escalera al camarachón o buhardilla.

Fidel Gonzáles, aldalde de Lumbrales.
18 de enero de 1985

 DÍAS DE CAMPO Y HORNAZO
 
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Siempre hay un motivo
 
 

escudo

El escudos de armas de la villa es obra del cronista Salvador Llopis y fue aprobado por el Ayuntamiento de Lumbrales en diciembre de 1991:
Forma
Recto por su parte superior y lados, redondeado por la base. Encuanto a la proporción, cinco en la línea horizontal por seis en la perpendicular, 5:6
Timbre
Corona real cerrada de la Monarquía española reinante, que es un círculo engastado de piedras preciosas, compuesto de ocho florones (vistos tres) de hoja de acanto, interpolado de perlas, de cuyas hojas salen otras tantas diademas, sumadas de perlas que convergen en un mundo de azur con el semimeridiano y el ecuador de oro, sumado de una cruz de oro y la corona forrada de gules.
Campo
Partido, dividido perpendicularmente en dos cuarteles simétricos.
Cuartel Derecho (izquierdo según se mira): en campo de plata torre almenara en su color, manzonada y llamas también en su color, puertas y ventanas de metal.
Cuartel Izquierdo (derecho según se mira): eSn campo de sínople insignias episcopales: Mitra con infulas y báculo, todo en su color.
El cuartel derecho o principal simboliza el origen de esta población. Dos etimologías pretenden justificar el origen del actual nombre de Lumbrales. Una erudita, de índole filológica, lo hace provenir del término latino Limen-inis, de donde salen las voces castellanas límite, limitación, frontera y otro de gran semejanza con Lumbrales, tal es Umbral y el equivalente Lumbral, puerta o dintel de entrada.
El historiador parte de otro vocablo, también latino, Lumen-inis de donde viene lumbre, materia en combustión, resplandor.
La clerecía local del siglo XVI quiere atribuir equívocamente tal resplandor a las dos luminarias del Génesis, el sol en el día y la luna en la noche que luego metafóricamente son aplicados a la Virgen María en el Oficio de la Asunción y en forma alegórica es esculpido en el pórtico de la Iglesia Parroquial, rodeando al sol la leyenda "Asumpta es Maria, electa ut sol".
Tanto la tésis filológica como la histórica vienen a encontrarse. Lumbrales en el siglo XII, después de constituirse el Reino de Portugal (1140), fue punto fronterizo de vigilancia de los leoneses, levantándose para avizorar en el solar donde se encuentra la Iglesia Principal, una torre almenara. Todavía la tradición llama a este sitio "el castillo".
Y en razón de haber sido Lumbrales en lo antiguo, punto de custodia, observación y guarda, dada su situación estratégica, se asigna al campo del cuartel derecho el metal plata, simbólico de vigilancia.
El cuartel izquierdo, o de segundo orden, ostenta los atributos del Obispo de Miróbriga (Ciudad Rodrigo), al que perteneció el Señorío de Lumbrales juntamente con otras cinco villas del territorio eclesiástico, conocido por El Abadengo, ya desde el siglo XII. Al respecto dice Don Pascual Madoz, refiriéndose a este pueblo, tenía escudo de horca y cuchillo (Dicc. Geogr. T.X p.466).
Por razón del vasallaje y servicio prestado a su señor, lleva el campo del escudo esmaltado en sínople.

BANDERA
El municipio de Lumbrales acordó también solicitar la aprobación de una bandera propia y significativa par uso corporativo, con arreglo a los artículos 13-14 del Decreto 105/1991 de 9 de mayo de la Consejería de Presidencia de Castilla y León. En razón del contenido del citado art. 13 se propone una insignia conforme a las normas dadas por Algonso X en las Partidas, es decir de forma cuadrangular, manteniendo la proporción 1:1.
El campo partido con el plata y gules de Castilla y León (art. 14 del mencionado decreto).


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